Marta Nieto, actriz.

Entrevista a la ganadora (lo deseamos) al Goya como mejor actriz protagonista.

Entrevista y fotografías de Andrea Garrido para Sevilla Selecta Magazine.

La “Madre” por excelencia del cine de Rodrigo Sorogoyen destaca con luz propia allá donde va. A sus 37 años, Marta Nieto, ganadora de varios premios en numerosos festivales y, además, en los Premios Forqué junto con las nominaciones de los Goya 2020, nos presta unos minutos de su tiempo para hablar con nosotros, para conocer un poco más su figura en el cine de autor actual y cómo consigue llevar todo hacia adelante. Encantadora, con su voz dulce y una mirada que engancha desde el minuto cero a todo espectador que la vea, nos comienza a hablar sobre su éxito innegable en el mundo de lo audiovisual.

Andrea Garrido – Lo más actual es que eres la imagen del perfume For Her, de Narciso Rodríguez, una de las grandes marcas de este mundo. ¿Cómo es trabajar para grandes marcas del sector de la moda?

Marta Nieto – La cosa con Narciso Rodríguez es una colaboración. Siempre está bien trabajar y aliarte con marcas de este estilo que tienen que ver un poco contigo, ya que te retroalimenta de las capacidades. Ellos constan con cierta trayectoria, y cuando te pones en relación con un objeto (de vez en cuando, no considero que tenga que ser siempre), tu imagen va tomando cierta forma y así ir definiendo un poco más hacia donde quieres ir. Se trata de una colaboración puntual, estoy muy contenta y poco más.

A.G – Uno de tus mantras es la frase de Henry Ford, «tanto si crees que puedes hacerlo como si no, estás en lo cierto». ¿Por qué? ¿Qué supone en ti esta afirmación?

M.N – Esta frase significa es que hay mucho de la intención de uno mismo en los objetivos que se consigue. Yo tengo una carrera, y si creo que la voy a terminar y es muy probable que lo haga, me voy a empeñar a hacerlo. Es decir, la cabeza es el cincuenta por ciento de las decisiones que uno toma y que determinan lo que uno va a conseguir. Y es eso, la actitud que tenemos con respecto a la vida. La vida no es lo que te pasa, sino lo que haces con lo que te pasa. No puedes evitar que llueva, pero si puedes decidir qué hacer con la lluvia.

A.G – Bueno, sabemos también que haces yoga y gran parte de tu vida se ha volcado y se vuelca en eso. ¿Qué significa para ti? Del yoga a la gran pantalla… Hay un gran paso. ¿Lo sigues practicando?

M.N – El yoga tiene mucho de estructura interna. Decisiones, actitud, y lo invisible de cada uno se forja en técnicas como la del yoga. A mí me ha enseñado a tener esa fuerza de voluntad, capacidad de concentración, y tener cierto equilibrio entre el cuerpo y la mente. Es cierto que para mí las cosas van de dentro hacia afuera, lo que ocurre en la vida es fruto de lo que ocurre dentro de uno mismo y no al revés.

A.G. – Te gusta escribir, eso se da por hecho. ¿Qué escribes? ¿Estás escribiendo ahora mismo?

M.N – Ahora mismo precisamente estoy escribiendo un largometraje, porque me han dado una residencia en la Academia de Cine. El Ayuntamiento de Madrid ha sacado en conjunto con la Academia unas becas de nueve meses y una residencia para el desarrollo de guión. Estoy con quince guionistas más, desarrollando proyectos para junio y estoy muy agradecida por esta oportunidad, y además me parece algo muy complicado. La llevo con mucha humildad, con mucho orgullo y honor, pero le estoy echando muchísimas horas y estoy intentando concentrarme y hacer la mejor película posible del proyecto que presente. Me apasiona, pero es súper complicado hacerlo así. Es duro, pero viene de esta cosa de querer hacer el cine que a mí me gusta ver. A veces uno como actor no tiene la capacidad de accionar esos manejos, como guionista es más sencillo quizá. Y nada, aquí estoy intentando ampliar mis capacidades y mis conquistas en cuanto a habilidades y conocimientos, junto con el disfrute de lo mismo.

A.G – De hecho, tienes en marcha un proyecto como directora. ¿Adelantos? Háblanos un poco de la trama.

M.N – El proyecto como directora se ha filtrado en algunas entrevistas es este, el largo que estoy escribiendo (risas). Pero no estoy convencida de la trama aún, siempre hago lo que va pidiendo la película. Voy a escucharla con amor y estoy concentrada en escribirla. La fantasía de dirigir también es muy grande, pero hay algo que me da muchísimo vértigo, y tendría que aprender muchísimo. Si quiero dirigirla finalmente no creo que tenga la técnica de alguien que sabe mucho, pero sí tendrá todo el amor que yo le pongo a mi proyecto, porque es como “mi hijo”. Si se la cedo a otra persona con más conocimientos no creo que tenga ese amor del que te hablo pues porque no la “ha parido”, pero vamos, en esas estoy.

A.G. – Eres la actriz de moda actualmente, todo el mundo habla de ti, todos te miran. ¿Cómo consigues encontrar la inspiración en un mundo en el que no paras quieta de un lado para otro?

M.N – Me gusta no perder de vista la necesidad de alimentarme de cosas que me inspiran. Es complicado estar tan expuesto y no tener una fuente de alimento para el alma. Entonces me gusta esta experiencia por eso mismo. Disfrutar del cine en pareja, estar con mis amigos y mi familia es lo que me inspira. Y el yoga, es fundamental para mí. Reír mucho, también es muy importante.

A.G – También se te ha relacionado mucho con la moda, ya que sueles crear tendencia. ¿Influencias? ¿Marcas preferidas? ¿De dónde viene este interés?

M.N – Con el mundo de la moda tengo mucha suerte, uno de mis mejores amigos (Jesús), me ayuda muchísimo con esto. Es mi estilista, me aconseja, me conoce, y él está muy al día de las tendencias y lo que se lleva. Me dejo aconsejar por él y surge una sinergia disfrutona y práctica, ambas cosas. Lo que te decía en la primera pregunta, todo lo que tiene que ver con lo material y con las marcas, vestidos, la imagen pues lo considero importante, pero gracias a él es fácil y disfruto, pero recalco, gracias a Jesús. El proceso de elegir un vestido, probarlo o del look entero, etc., es genial porque él está en mi vida. Lo considero muy importante en la carrera de un actor. Es un componente mágico, un componente con el que se juega mucho en las sesiones de fotos y apariciones públicas. Me gusta este juego y darle ese toque de misterio, y romántico. Le da una chispa al trabajo del actor en general, ya que proyecta una imagen más allá de su vida cotidiana y donde el espectador puede también dejarse llevar a la hora de ir a ver una película.

A.G – «Madre», una de las favoritas en los Goya y éxito total en los festivales por los que ha pasado. ¿Cómo fue el proceso de inmersión en un personaje tan complejo?

M.N – “Madre” fue largo. Tuve que aprender francés, quería tener en el cuerpo la experiencia y tuve que adelgazar, la tensión, y sobre todo tenía que entender lo que significa la pérdida de un ser querido. La desaparición de un ser querido no te deja avanzar, es una tortura no saber qué ha pasado y que no puedes cerrar el círculo. Hay algo que tardé en comprender porque mi cuerpo necesitaba tiempo para poder entrar en ese drama tan profundo, en ese lugar tan retraído, pero finalmente lo conseguí y entendí lo que mi cuerpo entendió. Lo que hay en la película es lo que conseguí en el proceso de creación y de inmersión. Fue un proceso precioso porque confiaba plenamente en la capacidad del director y en sus puntos de vista y eso cambia mucho el trabajo de un actor, ya que puedes volar y soltarte sin red. Tengo recuerdos del proceso de rodaje de “Madre” en los que realmente volví a conectar con esa razón por la que soy actriz, que es este momento de viaje, de vuelo de increíble y de cuando uno se olvida de quien es. En el rodaje estaba todo claro.

A.G – ¿Cómo separas el papel de madre en la vida real de la gran pantalla?

M.N – Es verdad que yo tengo un hijo único, y tenía siete años cuando rodé la película. Tengo una relación preciosa con él, que bueno, yo le expliqué que durante un tiempo no podía verlo. Él igualmente vino y salió en “Madre”, y tengo muchísima suerte de tener un hijo precioso, con una sensibilidad muy delicada, que valora mucho lo que yo amo, y él ama todo esto. Ha sido un proceso relativamente fácil para como se puede ver desde fuera. Yo no sé cómo hubiera interpretado la película si no hubiera sido madre en la realidad, estoy segura de que cualquier persona que no es madre puede hacerlo igual de bien, pero la experiencia de ser madre en la vida real es inseparable del papel que hice de Elena (protagonista). No soy Elena, mi hijo no tiene nada que ver con el hijo de Elena, pero hay un punto de partida, una ficha de emociones y un amor incondicional y sobrenatural que es el que yo entendí que tiene que ver con la maternidad y el que he puesto en juego en el propio personaje.

A.G – ¿Por ser mujer, qué tipos de obstáculos has superado para llegar a dónde estás?

M.N – Evidentemente. Es un asunto que me interesa muchísimo y en el que me interesa reflexionar. Nacer en una sociedad machista nos hace más o menos machistas a todos, con más o menos lucidez o conciencia al respecto del asunto. Es bonito ir dándonos cuenta de que tenemos actos, hábitos y que la cultura está impregnada de todo este universo del patriarcado y donde el hombre ocupa un espacio privilegiado, que nosotras le hemos dado y que le permitimos muchas hoy en día. Poco a poco voy dando despertares poco a poco, me intento informar, leo muchos libros sobre esto, escucho muchos podcasts, veo películas, etc. Me interesa el tema y vivir en un mundo más igualitario, tanto como actriz, como madre y como mujer, como todo. Me interesa también que nos vayamos dando cuenta poco a poco de esto. Quiero que mi hijo viva en un mundo en el que los hombres no ocupen más espacio que las mujeres, que el feminismo es inclusivo con los hombres, por supuesto, porque el feminismo no es la igualdad sino la equidad. Ellos también están limitados en ese patriarcado machista heteronormativo, que tiene que ver con que la sensibilidad está mal vista, la fraternidad es violenta, etc. Libertad para las emociones para todos y capacidades de sororidad en general.

A.G – ¿Crees que tienes influencia con respecto al papel del feminismo en el mundo del cine?

M.N – No sé hasta que punto, pero en el pequeño gran altavoz que tengo por ser un personaje público es importante hablar, desde mi punto de vista, de mejora de la comunidad. Tenemos tantas causas que… tampoco se sabe por donde empezar. Esta causa tiene un punto de partida en el que todos podemos accionar. Yo no soy consciente de si tengo mucha o poca influencia pero… sí tengo una responsabilidad como ser humano a acercarme a mi mejor versión, por lo tanto, si me preguntan pues hablo (risas).

A.G – Muchas gracias Marta.

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