Helena Rivero.

Empresaria y propietaria de Bodegas Tradición.

Bodegas Tradición, es una de las bodegas jerezanas más antiguas y respetadas del panorama vinícola del sur de España.
Su nombre no puede ser más ilustrativo, tradición por la elaboración, por el conocimiento y por la búsqueda de la excelencia, como debe ser. En Sevilla Selecta Magazine entrevistamos en exclusiva a Helena Rivero, heredera por pasión y respeto al trabajo de su padre Joaquín Rivero, verdadero propulsor de esta segunda juventud que está experimentando su bodega.
Helena nos recibe en la bodega, tan simpática y orgullosa como una adolescente que vive por y para su sueño realizado tras años de aprendizaje, esfuerzo y pasión. Disfruten de la entrevista, es una verdadera lección de vida.
Entrevista realizada por DIEGO TORRES
Fotografías de FERNANDO PORTILLO

 

Diego Torres: Actualmente es usted una empresaria con varios negocios, entre ellos dirige una inmobiliaria y una bodega, además de ser coleccionista de arte ¿Cómo es el día a día de una mujer empresaria con tantísima actividad?

Helena Rivero: Cada día para mi es largo, intenso, pero muy interesante porque tengo oportunidad de conocer o trabajar con personas que aportan mucho a cualquiera de los negocios que actualmente dirijo. Tengo mucha capacidad de improvisación, así que no desaprovecho cualquier oportunidad.

Diego Torres: Háblenos de su padre y de los años de aprendizaje junto a él. ¿Fue de él de quien heredó su pasión por el arte?

Helena Rivero: Desde luego fue de él de quien aprendí lo que es el coleccionismo, el mercado del arte, y por supuesto cómo estudiarlo y profundizar en cada obra para hacer buenas compras. Mi padre era un visionario, una persona que habitualmente no justificaba su criterio, porque era más de hacer, que de hablar. Ha sido a partir de su fallecimiento, y desde que estoy al frente de los negocios, cuando mejor he comprendido decisiones que él tomaba sobre la colección y la Bodega.

Diego Torres: ¿Cómo recuerda aquellos primeros meses y años como bodeguera en Bodegas Tradición? ¿Qué opina de la importancia de rodearse de un buen equipo profesional?

Helena Rivero: En la bodega he pasado por distintos departamentos desde que en 2004 me incorporé al equipo. Así, he estado en la parte comercial, en el proyecto cultural, en el ámbito de dirección, también en el Consejo, hasta que alcancé la Presidencia. Gracias a haber compartido las vertientes de la casa, he podido conocer a fondo a un equipo único, sin el cual no hubiera sido posible convertirnos en Bodega de referencia en el mundo del Jerez.

Diego Torres: En las bodegas de Jerez (y en el resto de las bodegas del mundo) hay mucha competencia y es muy importante tener una personalidad propia, muy marcada. ¿Qué destacaría de Bodegas Tradición? ¿Cuál es la filosofía de la bodega?

Helena Rivero: En Bodegas Tradición tenemos muy claro el camino. Nos hemos empeñado en recuperar la forma tradicional de entender estos vinos, para conservar su estilo clásico, que siempre ha identificado los grandes vinos del Marco. Hay una memoria viva de unos ejemplares de una máxima calidad que auparon a Jerez como una de las cinco grandes regiones mundiales del vino. Afortunadamente hoy es el propio Consejo Regulador quien certifica esos vinos viejos. A través de un organismo independiente se realiza el control de calidad de los VORS y los VOS, que es en definitiva a lo que nos dedicamos. Todo sin olvidar que además de estas largas crianzas, perseguimos la excepcionalidad organoléptica.

Diego Torres: Bodegas Tradición es pasado y presente, una empresa fiel a los conceptos y definición perfecta de la palabra tradición, pero ¿Helena Rivero añade nuevos criterios y avances o mantiene y continúa la línea de su padre y valores tradicionales? Me refiero a los conceptos de heredar y aportar. Añadir nuevos métodos i+d, en este siglo XXI.

Helena Rivero: Mi generación, que no deja de ser la undécima de mi familia elaborando vinos de Jerez, tiene la responsabilidad y el reto de mantener ese legado. Además, actualizarlo, modernizarlo, sin perder un ápice de la esencia que nos ha animado a los Rivero desde siglos para defender este milagro enológico.

Diego Torres: El papel de la mujer en el mundo del vino crece cada año, eso es indudable. Hagamos un homenaje a la mujer en este sector laboral tan tradicionalmente masculino como es el de una bodega. ¿Conoce el trabajo que realizaron otras mujeres antecesoras suyas en Bodegas Tradición?

Helena Rivero: Conozco el trabajo que ha hecho mi madre, Helena López de Carrizosa, que no ha sido reconocido formalmente, salvo por su participación en el Consejo, lo que ha sido siempre privado y no se ha publicado nunca. Creo que es una labor completamente a la sombra, como era habitual en otras generaciones, y ella no es la única persona que ha aportado algo esencial para la continuación del negocio. Han existido otras mujeres que han sido capaces de apoyar estos negocios familiares sin necesidad de que se hiciera público o de que sus decisiones, vitales en muchos casos, fueran conocidas. Esa generación creció en las grandes bodegas de Jerez y hay un conocimiento imprescindible por parte de muchas de ellas.

Diego Torres: Bodegas Tradición destaca por la calidad de sus vinos, ¿siente cierta presión por mantener siempre la alta calidad en su producto Generar esa calidad supone elaborar un número reducido de botellas. Recordemos que elabora sólo 30.000 botellas al año. Háblenos de rentabilidad.

Helena Rivero: A veces parece que la rentabilidad está reñida con la calidad, pero para mí este concepto es una confusión, especialmente si hablamos de los vinos de Jerez. Para conseguir la singularidad de estos vinos, hay que ser muy purista, y no titubear a la hora de tomar decisiones para que nada empañe el mensaje. La calidad es el principal activo de nuestra bodega; ser tan estrictos y exigentes con que el producto sea el mejor posible es uno de nuestros valores y precisamente el que nos permite alcanzar precios altos. Tenemos claro también que para alcanzar un producto de calidad no debemos apresurarnos, ya que generar una marca requiere el valor del tiempo. Nosotros en definitiva embotellamos exactamente ese paso del tiempo. Aunque esto pueda parecer romántico y es complejo tratándose de este sistema de soleras y criaderas, hemos hecho un cálculo riguroso de nuestras existencias, y de lo que podemos embotellar, para que se mantengan a muy largo plazo estos vinos únicos.

Diego Torres: Me gustaría preguntarle ahora por el origen de su pasión por el mundo del arte y del coleccionismo. Una compra de arte a ese nivel imagino debe estar muy meditada, ¿Qué criterios analiza previamente a la compra?. ¿Cuál ha sido su último gran descubrimiento/flechazo?.

Helena Rivero: La colección tiene un criterio de compra muy definido, al tratarse de pintura. Es pintura y española. Y de momento entre los siglos XIV al XIX. Por eso, planteamos un paseo por la evolución de la pintura española intentando aportar el conocimiento que a cada uno le suponga, o intentando conseguir algo agradable y fácil de conocer. Y, por tanto, esa disciplina te hace buscar determinados cuadros que puedan sumar algo necesario a ese recorrido, de forma que tengan un hilo conductor. Para la compra intento huir de las modas porque suponen un extra-coste, y aunque no siempre es fácil escapar al atractivo de los grandes figuras de la pintura española, procuro encontrar esos importantísimos autores eclipsados por otros pero igualmente importantes y con magníficos resultados. Las últimas adquisiciones han ido por este camino y también por la búsqueda de ampliar la colección hacia el siglo XX.

Diego Torres: Siempre he analizado la labor de los coleccionistas y esa pasión/admiración por los artistas y sus obras. Usted tiene 300 obras, y son 300 historias con su pasado y sus motivos de creación. Historia vivida de cada cuadro. ¿Usted también investiga la vida de cada cuadro y sus propietarios anteriores?

Helena Rivero: Es parte esencial a la hora de comprar un cuadro conocer su origen para determinar también la atribución correcta, porque muchos de los cuadros del siglo XVII, XVIII e incluso del XIX, están sin firmar, cosa habitual de aquellos tiempos, y su atribución es importante a la hora de comprarlos por el precio correcto. Para eso es fundamental, una vez has encontrado lo que te gusta y si está dentro del criterio de compra, conocer la procedencia y la historia de esa obra, y hablar con expertos en ese artista o en esa época. De ellos se aprende todo, y si varios de ellos coinciden en la misma opinión, probablemente la elección sea acertada. A partir de ahí entra la negociación del precio y si hay un acuerdo, la compra está hecha. La compra es siempre motivo para celebrar y disfrutar.

Diego Torres: De lo particular a lo público y viceversa, ¿una obra de arte debe ser admirada en un espacio público? ¿por este motivo decidieron incorporar su colección de arte privada a su bodega y hacerla pública?

Helena Rivero: Creo que cada coleccionista es un mundo y puede hacer con su colección lo que quiera. Como si la guarda y no la exhibe. A mi parece igual de importante que haya gente comprando obra, estudiándola y valorándola. Lo esencial es que se conserve. Hacerla pública es una decisión personal, y en nuestro caso pensamos que era importante dotar a la bodega de un reclamo que otras bodegas no tenían, y con esto elevábamos la parte cultural del vino, que para nosotros es evidente pero que de esta manera se hace más fácil de entender. Nosotros vivimos el vino de Jerez como una de las máximas expresiones de la cultura andaluza. Además, la contemplación de un cuadro, se disfruta más aún cuando se hace con una copa de buen vino!, y en eso es en lo que ha ganado los que están aquí.

LA
PINACOTECA

Arte del siglo XIV al XIX.

En Bodegas Tradición se combinan vino y pintura, dos formas de disfrutar de artes distintas en una combinación única.
En la pinacoteca se recoge obra de autores españoles de los siglos XIV a XIX con el objetivo de reflejar la evolución de la pintura española cuando se contempla en su conjunto. Desde un retablo de los Levi hasta Sorolla, pasando por Zurbarán, Velázquez, Hiepes, El Greco, El Labrador, Goya, Esteve, Pradilla, Villaamil y otros autores, es un paseo por la historia de España a través de sus obras. Continuando con el espíritu que guio la colección desde sus comienzos, actualmente se exponen sesenta de sus más de trescientas obras.
Un cambio de botas por cuadros que no deja a nadie indiferente, tanto por la calidad de las obras expuestas como por su presentación.

 

Diego Torres: Además de su colección de obras de arte también debemos destacar el impresionante archivo de documentos antiguos de la bodega. Los documentos son una bellísima oportunidad de conocer y entender la historia, poner nombre a las personas que trabajaban en ese formidable espacio/tiempo determinado, para recordar su labor y lecciones que perduran. En Bodegas Tradición, excepcionalmente existen 4 formatos (y disciplinas) de arte para entender la historia y forma de vivir de un país: Una bodega, su archivo de documentos de gestión, una galería de arte, y por último los documentos fotográficos. Son como una radiografía palpable de la historia. ¿Tienen pensado crear más espacios museísticos para mostrar al visitante todos estos documentos y descubrimientos?

Helena Rivero: Sí, tenemos proyectos para poder ampliar el espacio de exposición y aportar lo posible para traer el contexto de todo lo que ha sido la historia de Jerez y la historia de sus vinos, que están claramente ligadas. Aunque también entendemos que el archivo documental aporta tanta información que el complemento de la fotografía a través de las imágenes ayuda mucho a explicarlo. Sin olvidar que el vino es el principal protagonista de la bodega y aunque estemos pensando en ampliaciones futuras para exponer toda la colección, el vino seguirá siendo siempre el protagonista. 

La parte cultural es el complemento que ayuda a entender que esos vinos tienen un pasado importantísimo, que son vinos absolutamente únicos, que tienen una historia particular. Un complemento para explicar esos años, los años que tienen que estar en bota y el tiempo y la paciencia de la que estamos tan orgullosos. Para explicar estos vinos es necesario acudir a su parte histórica y sin la que no se entiende ni siquiera la forma de producción, la manera de hacerlos. La crianza de estos vinos no se entiende si no se conoce la historia de estos vinos de inicio. Por eso, la presencia de toda esa documentación antigua, todas las fotografías, con imágenes de la vida del Jerez del siglo XIX, que era la época del gran apogeo de estos vinos, con la calidad de vida y la capital del vino mundial que suponía esta ciudad, nos ayuda a contextualizar los vinos únicos que nosotros hacemos.

EL ARCHIVO:
Histórico y Fotográfico.

El archivo histórico de Bodegas Tradición es el más antiguo que existe sobre vino de Jerez y, por tanto, el más antiguo de España dedicado a la enología. Su vocación es la recuperación, conservación, catalogación y digitalización de la documentación de la Bodega CZ, fundada en 1650 y entroncada con Bodegas Tradición por lazos familiares. Existe asimismo la voluntad de continuar con el archivo e ir incorporando otros muchos documentos de interés generados en estos primeros veinte años de vida de Bodegas Tradición.
Por su parte, el archivo fotográfico de Bodegas Tradición es una colección de instantáneas antiguas de estampas y fotógrafos jerezanos, con más de 10.000 imágenes reproducidas en las diferentes técnicas que se suceden desde los inicios de la fotografía hasta hoy. Permite recorrer de forma visual la historia viva de Jerez, su sociedad, sus fiestas, así como la vendimia y labores de bodega.

 

Diego Torres: En su colección de documentos escritos y fotografías aparecen datos ciertamente curiosos y fascinantes, como que Bodegas Tradición fue proveedor oficial de la casa real española y de las casas reales del Reino Unido, Portugal… también aparecen relaciones comerciales con países lejanos como Estados Unidos, Rusia, Argentina, Japón o China. ¿No le parece ciertamente fascinante contemplar la globalización gracias al viaje del vino por el mundo y a tener Jerez como punto de partida? Nos apasiona esa globalización iniciada hace ya tantos siglos.

Helena Rivero: Pues sí me lo parece, y por eso compartimos el archivo con el público, próximamente también digitalizado, para poder hacer accesible todo este conocimiento a cualquiera que tenga interés y pueda comprobar lo que fue la importancia y lo diferente de estos vinos. No deja de ser esta bodega Tradición, una bodega que durante 11 generaciones, desde 1650, y a lo largo de su historia como bodega y como criador de vinos está ligada a la historia del mundo. Hay documentos en el archivo de exportación a prácticamente cualquier rincón, desde Manila hasta California, Londres, Portugal, incluso China desde 1863… Los destinos de los libros de envío son increíbles y verdaderamente fascinantes porque te da una imagen de lo que llegó a ser Jerez. Las fórmulas y anécdotas que se van encontrando son muchísimas.

Diego Torres: ¿Tienen en un futuro inmediato, realizar nuevas gestiones e innovaciones de marketing con su bodega? Por ejemplo, crear ciertos crossover (interrelación o encuentro de historias) con otras disciplinas, como pueden ser la gastronomía, el turismo de lujo y de experiencias…

Helena Rivero: Para nosotros la colaboración con la gastronomía es esencial. Sin todos los grandes y pequeños restaurantes que nos han apoyado en esta recuperación de los vinos de Jerez, hubiera sido imposible volver a la escena. Ellos son los que nos descubren, y los que convencen y recomiendan estos vinos al cliente final. Nosotros somos un equipo pequeño y aunque incansable, no podemos estar allí donde está ese próximo cliente.

Sin buscarlo mucho, y de forma natural, siempre hemos colaborado con determinadas marcas con las que encontramos que hay muchas sinergias y muchos puntos en común en este mundo de exigencia de la máxima calidad. Recientemente hemos hecho una actuación con una casa de alta cosmética como es la Mer, que en principio con una bodega no parecería tener tanta correspondencia, pero sí en la forma de entender el producto final y el tipo de cliente que valora esta exclusividad. Como también por ejemplo la Real Fábrica de Cristal, que nos produce la botella de Brandy Tradición Platinum. Un diseño hecho especialmente para nosotros soplado y tallado a mano, con una producción muy limitada de unidades que sólo se ha podido hacer porque los patronos de la fundación, estaban de acuerdo en producirnos porque teníamos los mismos criterios de trabajo, en mantener la forma antigua de trabajar. Teníamos los mismos objetivos de recuperación y de mantenimiento de las tradiciones.

Diego Torres: Sigamos pensando en el futuro: usted tiene 3 hijos. ¿alguno de ellos ha heredado su pasión por el mundo del vino y el arte? ¿Continuará su familia su vinculación con la bodega?

Helena Rivero: A mis tres hijos parece que les gusta mucho este mundo. Los tres son capaces ya de hablar de los vinos y de la bodega perfectamente, aunque quizá lo más importante es que los beben y los aprecian. Ellos son conscientes de que lo importante es que este vino pase de generación en generación, y que nosotros somos no sólo testigos, sino que tenemos que aportar mucho para que al menos lo que llegue a la siguiente sea cuando menos lo mismo, pero si se puede algo mejor que lo que uno ha recibido y en ese camino espero que se pongan de acuerdo para hacer lo mejor posible.

Diego Torres: Muchas gracias Helena, ha sido un verdadero placer hablar con usted.

HELENA RIVERO Y BODEGAS TRADICIÓN
www.bodegastradicion.es
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